domingo, 2 de diciembre de 2007

El Problema social del siglo XIX

Dentro del avance técnico – científico, ha quedado pendiente o al margen el problema social, el cual deriva de la transformación de la economía, puesto que se pasa de un mercantilismo a un capitalismo, pasando de una economía artesanal a una de escala e industrial, y del crecimiento demográfico, que acarrea mayor hacinamiento en las ciudades y bajas condiciones de vida.
La economía industrial separó capital y trabajo, ya que la revolución francesa. Abolió los gremios y las corporaciones, por lo que el patrón ya no obra junto al artesano, sino que es una persona que pone simplemente el dinero y así el obrero queda inerme frente a patrón. Más aún, durante el s. XIX se desarrollan las S.A., donde una persona compra acciones, pero no conoce a los trabajadores.
Entonces, desaparece la seguridad social: ya no hay seguro en caso de accidentes u otros seguros sociales, pensiones, y el trabajador pasa a vivir en míseras condiciones, aglomerados unos sobre otros. Esto acarrea insatisfacción y va a llevar a los obreros a perfilarse como una importante fuerza social.
De aquí que Marx y otros ideólogos le van a dar a los obreros los instrumentos de batalla para crear una conciencia de clase explotada y así se unan frente al explotador. Y de aquí que surgen los ricos y los pobres, pues ya no hay estamentos, fueros y todos vana a ser iguales ante la ley, mas los ricos son más iguales ante ésta.
El gran dilema a partir del s. XIX va a ser libertad e igualdad, las cuales no son susceptibles de darse juntas y en equilibrio, por lo que o se prima una y se deja de lado otra, o vise - versa. Y combinar ambas es el problema de Occidente en los últimos 200 años, por lo que sigue pendiente en el s. XX. La democracia se basa en libertad e igualdad, preceptos de la Revolución francesa.
Sin embargo, se crea progresivamente una conciencia del problema, por lo que los obreros comenzaron a recibir ayuda de la Iglesia, a través de asociaciones católicas benéficas, de la Masonería, por medio de asociaciones filantrópicas y del Gobierno, con talleres patrocinados por éste; pero no hay resoluciones para solucionar el Gran Problema. En 1891, aparece la Encíclica Rerum Novarum, por lo que, después de 100 años, el Papa le pide a los patrones que tengan conciencia de la situación proletaria.
Pero lo que ha generado un problema es el sindicalismo, siendo los obreros presa de los líderes políticos de izquierda.
Entonces hay 2 alternativas: asociaciones benéficas que siguen a una Iglesia o afiliarse a un sindicato y fomentar la avanzada política y la rev. Además, nacen los Partidos políticos en este siglo (excepto Inglaterra, s. XVIII), teniendo por fin el avance de la situación obrera. Se llama Partido Obrero Social Demócrata, los cuales van a ir conquistando el poder a medida que los Gobiernos se transforman en Gobiernos de partidos, pues ya no hay monarquías, sino partidos.
De ahí el corporativismo, que buscaba evitar que se formaran tantos partidos, pero no funcionó (Mussolini: Italia / Franco: España).

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